Caixaforum se prepara para recibir sin incidencias el Ágora de Calatrava por 1,8 millones

1,8 millones de euros costaron los compromisos de la Generalitat con Caixabank bajo la dirección de Juan Antonio Alcaraz, en lo que respecta a la entrega definitiva del Ágora, todo debido a los trabajos de rehabilitación de la pintura interior del edificio que se conoce popularmente como la clòtxina.

De acuerdo al informe de necesidad elaborado por la empresa pública CACSA, se trata de una «intervención comprometida como subsanación de incidencias detectadas» con una ejecución de acuerdo al compromiso que se adoptó, y que corresponde a la Generalitat. En el documento se aclara que las incidencias «son derivadas del propio uso del edificio durante la actividad celebrada en el mismo durante la última década».

Para tales trabajos licitó CACSA por un presupuesto total de 1,8 millones de euros, la contratación se hizo por obras de rehabilitación del revestimiento de acabado del sistema intumescente de la estructura metálica del Ágora de la Ciutat de les Arts i les Ciències.

Los trabajos verticales han sido «coordinados y consensuados» entre la empresa adjudicataria, CACSA y la Fundació Bancària Caixa d’Estalvis i Pensions de Barcelona y se encuentra conformado por un equipo mínimo de supervisión técnica de los trabajos que esta compuesto por un técnico supervisor del proyecto global y un laboratorio de control de calidad externo e independiente.

Los pliegos de prescripciones técnicas han previsto la posibilidad de que estos trabajos sean ejecutados en «cualquier horario y día».

El edificio, que ha sido obra del arquitecto Santiago Calatrava, se trata de una gran cubierta metálica de planta semejante a un elipse en cuya estructura principal se pueden observar 98 pórticos en ambas fachadas. Los trabajos cuentan con un plazo de ejecución de diez meses, estarán centrados en la parte interior de la estructura principal incluyendo la inspección y comprobación del estado de recubrimiento de la parte interior, la rehabilitación del sistema intumescente y la limpieza final.

El Ágora, se trata de uno de los edificios con más vistosidad de la Ciutat de les Arts i les Ciències, pero también ha sufrido todo tipo de desperfectos e imprevistos, de los que el arquitecto de Benimàmet (València) quien esta residenciado en Suiza no ha querido hacerse cargo. La Generalitat se vio en la obligación de pagar diez millones de euros suplementarios (el proyecto pilotado por el Consell del PP costó 100 millones, 60 más de lo previsto) para poder reparar y subsanar tales deficiencias.

Con un futuro incierto y ante tal cúmulo de despropósitos, la Generalitat Valenciana optó por ceder el Ágora durante 50 años a Caixaforum sin llegar a cobrar algún canon de ocupación y con una inversión de 19 millones de euros. La cesión, en unas condiciones aventajadas, tiene como contrapartida el compromiso de Caixabank de destinar cinco millones de euros a sus actividades.

Aclaratoria del arquitecto Santiago Calatrava

El estudio de Calatrava en Suiza considera que el subtítulo “El arquitecto Santiago Calatrava elevó el coste del edificio hasta los 100 millones de euros” esta se trata de una afirmación que no cuenta con ningún tipo de prueba que resulte “gratuita y difamatoria”.

De acuerdo al despacho del arquitecto, “el coste final del edificio dependió de muchos factores, entre otros los cambios solicitados por la propiedad durante las obras, los refuerzos necesarios en la cimentación debido a unas deficiencias en el terreno no detectadas en el estudio geotécnico, el incremento de precio del acero durante la obra, inclusión en el proyecto de toda la urbanización y por supuesto los continuos arranques y parones de la obra.

No imputables ni al proyecto ni a ninguna decisión del arquitecto, que supusieron la movilización y desmovilización de equipos y medios auxiliares, así como las reparaciones de las zonas degradadas tras largos períodos de inactividad en obra”.