El derecho en las creaciones artísticas

Se conoce como autores a aquellas personas que se encargan de crear obras, ejecutar Startups como es el caso de los arquitectos, pintores, compositores, fotógrafos, entre otros artistas, de los que se puede decir, son autores de sus obras. 

 

En cada oportunidad que se escribe, dibuja o se toma una foto, también se crean nuestras propias obras de arte. De manera que todos terminamos siendo autores. Todos de manera innata contamos con un talento creativo que puede ser expresado por medio de las diferentes expresiones artísticas. 

 

En el caso de los más jóvenes, estos cuentan especialmente con cualidades que podrían conducirlos a ser autores más creativos que numerosos adultos. 

 

Cualidades 

 

La imaginación: Los jóvenes cuentan con una imaginación bastante activa, y al tener menos expectativas en referencia a cómo deben ser las cosas, sus mentes divagan en múltiples direcciones, colmada de creaciones nuevas y muy originales.

 

La flexibilidad: Los jóvenes en líneas generales son más espontáneos y menos sentenciosos que los adultos. Por lo tanto se encuentran más abiertos hacia las ideas nuevas y también a experimentar con técnicas que son diferentes.

 

La capacidad de expresión: A los jóvenes les resulta menos complicado que a los

adultos expresar y compartir sus pensamientos y emociones. Dicha facilidad de expresión logra liberar la creatividad artística.

 

¿En qué consiste el derecho de autor?

 

Cuando hablamos de la propiedad intelectual, hacemos referencia a todas las creaciones que provienen de la mente humana. La propiedad intelectual esta dividida en derecho de autor y derechos conexos por una parte; y propiedad industrial por otra.

 

El derecho de autor:

 

  • Protege obras originales.
  • Los derechos conexos:
  • Protegen las interpretaciones, las grabaciones originales y la radiodifusión de las obras.

 

La propiedad industrial:

 

  • Las patentes protegen las invenciones.
  • Los diseños industriales protegen los diseños de productos.
  • Las marcas comerciales protegen los signos distintivos

 

¿Qué protege el derecho de autor?

 

El derecho de autor se encarga de proteger una amplia gama de obras, entre las que podemos mencionar: 

 

Obras escritas: libros, discursos, revistas y artículos de periódicos, novelas, cuentos, poemas, ensayos, obras de teatro, libros de texto, páginas Web, anuncios publicitarios y anotaciones de danza.

Obras musicales: composiciones musicales, letras de canciones, tonos de llamada de teléfono, en todo tipo de formatos (partituras musicales, CDs, archivos de MP3, etc.).

Obras artísticas: dibujos, pinturas, fotografías, viñetas, esculturas, obras arquitectónicas y mapas.

Obras dramáticas y coreográficas: obras de teatro, óperas y danza.

Películas y productos multimedia: películas, videojuegos, programas

de televisión, dibujos animados.

Programas informáticos: lenguajes de programación informática de

tipo humano (código fuente) o por máquina (código objeto).

 

El derecho de autor no se ocupa de proteger ni las ideas, ni los simples hechos. A medida de que ha pasado el tiempo, la tecnología ha ido evolucionando de una manera drástica la situación de los autores, pues ha hecho posible que otros puedan hacer copias de sus obras con mayor facilidad.

Con la invención de la imprenta en 1454, se hizo posible imprimir copias de obras escritas a bajo coste. Es por ello que las obras escritas pudieron estar no solo a disposición de los ricos y poderosos, sino también de todos aquellos que supieran leer.