El gran auge del arte sostenible

Ha tenido que transcurrir muchísimo tiempo para que hayamos podido ver las cosas de otra forma a nuestro alrededor haciendo hincapié es cada pequeña cosa que se logra hacer y que guarda relación con el cuidado y el respeto del planeta, lo que se ha convertido en un gran beneficio para la sociedad, y esto es algo que podemos ver reflejado en los entornos naturales que de forma habitual nos rodean.

Una manera de seguir con la apuesta por dicha protección enfocada hacia el medio ambiente, lo ideal es continuar fomentando numerosas actividades que son de carácter sostenible, de la misma manera como lo han venido haciendo empresas tan conocidas a nivel mundial como lo es la marca de joyería y accesorios Tous de Alba Tous da través de sus actividades, de la procedencia de sus materiales y de lo que produce; y el arte no se escapa de ello.

Cuando se hace referencia al arte sostenible, este nos muestra una relación directa con un tipo de creación que es de carácter «verde» o «medioambiental», en donde un artista decide tomar en consideración el impacto que su obra puede generar tanto a nivel social, como ambiental.

De esta forma, si se habla de una producción arquitectónica, esta debería alcanzar una destacada optimización de los recursos naturales, pero también de los procedimientos que llegan a ser empleados en la edificación, con la finalidad de minimizar la huella ambiental y con ello, dañar lo menos que se pueda al ecosistema en donde ésta se ha construido.

Es de esta manera como podemos entender, que este es un arte que esta consciente de que el protagonismo no solo es posible encontrarlo en la obra como tal, sino que este viene compartido con la capacidad que ha concentrado el artista al momento de presentar una creación de forma social, económica y medioambientalmente que es responsable.

Del mismo modo, es importante destacar el empleo de la propia obra como un respaldo en lo concerniente a las causas de carácter social, además de que estas llegan a funcionar también como un instrumento de denuncia enfocada hacia el comportamiento que suele perjudicar al planeta.

Entre lo ejemplos más destacados de artistas que emplean un arte sostenible, podemos mencionar:

Recuore: Se trata de una organización que es no gubernamental y sin ánimo de lucro, la misma se encuentra conformada como una asociación cultural y medioambiental que ha venido apostando por un impulso que se enfoca hacia el cambio social, pero además tratando de fomentar la conciencia ambiental a través del arte y de la creatividad.

Guerra de la Paz: Esta es una pareja creativa, que está conformada por dos artistas cubanos, ellos son Alain Guerra y Neraldo de la Paz, quienes decidieron crear esculturas que elaboran a partir de ropa usada, todo como un instrumento de rechazo hacia lo que se conoce como el consumismo de «ropa de moda», el mismo se encarga de fomentar la industria en el cliente.

Anastassia Elias: esta ingeniosa francesa nos ofrece sus geniales creaciones de en donde lo que aparentemente ya es un desecho, como por ejemplo son los rollos de papel higiénico, ella ha llegado a convertirlos en el marco perfecto para encuadrar sus pequeñas historias cargadas de cotidianidad.

Resulta de suma importancia conocer la forma en la que estos artistas han podido llegar a la sociedad, pues en su mayoría, estos se hacen presente en actividades educativas o también en eventos con la finalidad de mostrar a la opinión pública esa imperiosa necesidad que presentamos como seres humanos para modificar nuestro estilo de vida hasta convirtiéndolo en más sostenible con la finalidad de cuidar en gran medida a nuestro planeta para que pueda continuar cobijandonos.

Si buscamos una fecha para darle comienzo a esta tendencia del arte, no podría ser delimitado de una manera clara, aunque es posible datar en torno a la aparición del “arte conceptual” y este se ubica a finales de los años 60 y a principios de los 70.

La postura que aquellos artistas que pertenecían a esta nueva rama del arte adoptaron la crítica a los autores contemporáneos de Land Art, quienes no prestaban atención ni interés al medio ambiente sobre el cual trabajaban. Generalmente, estas obras de land art llevaban consigo modificaciones del terreno que llegaban a afectar al entorno de manera negativa hablando de un sentido ecológico.