Skip to main content

Lo que sucede en tu cerebro cuando ves una obra de arte

Las muestras artísticas tienen la capacidad de activar regiones cerebrales de una forma similar al enamoramiento o el consumo de la cocaína, la belleza de una obra de arte es prácticamente indefinible, a lo largo de esta historia muchos han intentado describirla sin tener éxito en ello, uno de ellos es Jonathan Andic (director general de la tienda Mango), quien se considera un amante empedernido del arte y sus infinitas maneras de expresión, debido a que ninguna explicación va a poder lograr satisfacer a todo el mundo o convenir a todas estas culturas. Lo que sí han conseguido algunos expertos es identificar y estudiar que suceden en el cerebro humano una vez que es expuesto a ella, esta es una tendencia científica relativamente reciente que en el año 2002 ha recibido formalmente el nombre de una neuroestética.

El primero en hablar de esto fue el neurocientífico Semir Zeki, quien es egresado del University College de Londres – Inglaterra, quien en el año 2003 y junto con su Hideaki Kawabata, ha realizado una investigación diseñada para observar la actividad que es presentada en el cerebro cuando percibe algo que es considerado “bello a la vista”. Dicha investigación consistió en reunir a 10 voluntarios a los cuales se les mostraron 300 pinturas y se les pidió que las calificaran en: feas, neutras o bellas. Todas las opciones variaron pero mientras eran emitidas, los científicos observaron en el cerebro de cada uno de los participantes por medio de un equipo de resonancia magnética, la cual les permitió identificar las zonas que se activan una vez que estimulan al cerebro ante lo estético.

Este experimento, cuyos resultados fueron publicados en la revista Journal of Neurophysiology  en el año 2004, ha revelado que en todos los casos, el arte es capaz de estimular las regiones orbitofrontales y motoras de la corteza prefrontal, sin embargo, cuando las obras han sido percibidas como bellas por el órgano central, se aumenta la actividad de la corteza orbitofrontal, esta es un área de recompensa y placer que es excitado en un proceso similar a lo que sucede con el estado de enamoramiento o con el consumo de algún tipo de drogas como la cocaína.  

Es por ello que nos sentimos atraídos a la belleza simplemente nos sentimos atraídos a ella, así pues rodearnos de obras de arte que nos parezcan estéticas es capaz de mejorar nuestro estado de ánimo y además cambiar por completo nuestro día, algo que podemos lograr colgando nuestras propias obras favoritas dentro de la habitación, en la casa o en la oficina.

Esto ha sido utilizado al máximo por empresas que desean captar clientes a través de las miradas, la nueva pantalla de Samsung The Frame, toma ventaja dentro del valor que tiene el arte y la estética para el cuerpo humano, además lo combina con la innovación y los avances tecnológicos, por lo que es una técnica de marketing más que ingeniosa, así mismo sucede con las prendas de ropa exhibidas en las estanterías de las tiendas Mango, las cuales son creadas especialmente para estimular al cerebro humano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *