Museo de Historia de Barcelona

Si estás en Barcelona y tienes pensado realizar visitas a los museos más emblemáticos de dicha localidad, debes saber que no es cosa sencilla completar una visita al Museo de Historia de Barcelona tan solo en un día. El mismo se encuentra conformado por edificios, sustratos y enclaves, los cuales se esparcen por distintos puntos de la ciudad por medio de una entrada combinada, que puede ser usada en el transcurso de un año por tan solo 7 euros para los adultos.

Para ser específicos, entre la gran variedad de lugares a los que se puede optar, se encuentran la zona principal del museo que está ubicada en la Plaça del Rei -Plaza del Rey-, en la misma es posible contemplar y profundizar en aspectos como el pasado de la ciudad durante el auge de la época romana y medieval. Del mismo modo, se puede echar mano de un total de doce espacios patrimoniales, entre ellos el Templo de Augusto, Santa Caterina, la Vía Sepulcral Romana, El Call o barrio judío del gótico, sin mencionar otros enclaves que se encuentran distantes del centro, como el Turó de la Rovira o el Parc Güell.

Antiguas murallas romanas de Barcelona

Está se trata de una de las visitas imprescindible si se acude al museo de historia de Barcelona, y para ello se inicia por conocer el subsuelo de una de las plazas más hermosas que posee la ciudad, es decir, la plaza del Rey. En su conjunto arquitectónico se puede observar el Palacio Real Mayor, el Salón del Tinell y el Palacio del Lloctinent. En cuanto a las dependencias del museo, las mismas discurren siguiendo fielmente los niveles y estratos conformados por cada una de las épocas de las que se tiene constancia de que existió la presencia de humanos en la ciudad. En una travesía de 4.000 metros cuadrados, el museo se encarga de contarnos la historia vivida por el hombre en la ciudad desde el siglo I a.C hasta el siglo XII.

Cuando se inicia la visita al museo, ésta se hace en el mismo nivel en donde fue adquirida la entrada, donde en un principio se hace una reseña sobre la prehistoria y los primeros pobladores de la zona, para luego proyectar un audiovisual sobre la historia de Barcelona para adentrar al público en materia.

Al museo se entra a fondo, una vez que se sube al ascensor para proceder al descenso de dos pisos inferiores con el fin de podernos situar en el estrato romano de la ciudad. Cuando se sale del ascensor, nos encontramos con un mapa enorme en sentido vertical este nos ayudará con la ubicación al marcar cada uno de los niveles del suelo, pero además la época a la que pertenecen cada uno de ellos.

Así mismo se cuenta con audioguía en la mano y paneles informativos que están ubicados a lo largo de dicha planta con lo que podemos hacernos una idea de cómo eran las calles y casas romanas de la época. Se tiene la posibilidad de ver en los paneles un croquis de las murallas, muros y elementos arquitectónicos que lograron mantenerse, en pero también un dibujo final donde puede verse la construcción completa y con ello tener una idea bastante realista.